“Me levanto, tomo una café, la cafetera esta caliente -arde-, me quema y enseguida suelto la taza”, espera!… esta no es la escena es esta “Waw, que sorpresa!”, no es extraño escuchar esa frase en las personas por lo menos una vez en su vida, lo curioso de esa expresión es lo que la causa, ese sentimiento de felicidad que se produce instantáneamente producto de una reacción inesperada de alguien, algo que no esperabas, como un regalo, un abrazo, una caricia(en este caso el Waw! se escucha solo dentro de nuestro ser
), a menudo algunos la decimos(la decimos tanto, que podría decirse que la vida es toda una sorpresa), otros rara vez, pero las ocasiones en que las decimos puede que alegre también a otros, esa reacción de emoción interna que manifestamos puede cambiar situaciones en la relación que teníamos antes con esas personas ofrecer un punto de vista distinto al que se tiene de nosotros.
La verdad hay solo que recordar aquella sorpresa que nos dieron que nos marco, a muchos les hizo bien, otros… uhmm… no muy bien, ese “Te Quiero”, “Si, acepto”, “Felicidades!”, “Esta embarazada”, “Es suyo el empleo”, “Acaba de ganar…”, “No llores por mi que no lo merezco”, son situaciones que nos hacen dar nuevos pasos, vivir nuevas etapas en nuestras vidas, esas sorpresa que esperábamos, que al “Te Quiero” gritamos “Yo también!”, al “Si, acepto” gritamos “Siiiii!, nos casamos mañana”(hey!, no tan rápido), esas son emociones, sorpresas que marcan nuestras vidas, a eso me refiero. Hoy sorprendeme , no lo espero…